Archivo histórico Circuito 1939-45

En 1939, nada mas acabada la Guerra Civil Española y ante el problema de subida de precios y al no haber apenas radios tras ser incautadas en el periodo de guerra, José Val del Omar, junto a Francisco Otero  y los hermanos Víctor y Pepe López Ruiz, crearon en Valencia el llamado Circuito Perifónico de Valencia, que consistió en 35 altavoces distribuidos por toda la ciudad aprovechando el hilo telefónico exterior, que sirvió para transmitir mensajes, música, publicidad, propaganda, teatro perifónico…, que actuaba “[…] sobre el público movedizo de la calle; sobre el que no tiene radio y acaso no la tenga nunca; sobre el que teniéndola no dispone de tiempo para oírla” (según decía un folleto del circuito en 1940).

 

Esta forma de transmisión sonora simultánea por toda la vía pública de una ciudad es pionera en España y quizá también en el mundo en aquel momento, que ha sido revalorizada muy recientemente por algunos autores, al considerar este circuito como el “primer oído colectivo en las calles” (Carmen Pardo, 2010), y donde inclusive ya se “planteaba el concepto de paisaje sonoro: cómo suena la ciudad” (José Vte. Gil Noé, 2012) o de la personalidad de Val del Omar “que se desborda por las paredes y que se convierte en electrónica, en plurifocalidad de medios, de expansión del sonido” (Llorenç Barber. 2010).

 

Por todo ello, el grupo de investigación Laboratorio de Creaciones Intermedia (Dpto. de Escultura – Facultat de Belles Arts – UPV) ha recogido a través de esta web, toda la información e investigación existente de este circuito, como resultado del Proyecto I+D ref. HAR2008-04687 concedido por el Ministerio de Ciencia e Innovación. También este circuito no es pasado, sino que también se ha promovido su actualización a través propuestas creativas actuales de comunicación pública sonora con tecnologías actuales como en el evento Locative Audio (2013) y de mapas sonoros con mensajes actuales emitidos en los lugares donde se ubicaron los altavoces del antiguo circuito, en homenaje a su recuerdo e influencia actual.

 

Agradecemos especialmente a Gonzalo Sáenz de Buruaga y Piluca Baquero, por la cesión de documentos del Archivo José Val de Omar (custodiado en el MNCARS) y también a Antonio Llobet, hijo de Antonio Llobet de Fortuny que junto a Francisco Otero, sostuvieron después de Val del Omar el Circuito Perifónico de Valencia hasta su desaparición en 1945. El Archivo Familia Llobet, inédito hasta este momento, ha sido imprescindible, para conocer toda una memoria laboral, tecnológica, histórica…, que se ha rescatado del olvido una parte de la memoria cotidiana de Valencia, que hizo vanguardia en su momento con este dispositivo que envolvió de sonidos toda una ciudad y que también nos interroga ahora como la tecnología es ideología en sus distintas formas de influencia y diálogo sobre ese ciudadano “movedizo de la calle”.